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“My Secret Demon”

05 Feb
“My Secret Demon”

Listening to: My precious (Jang Geun Seuk) Racer (CHAOS) Give me Love (Ed Sheeran) You need me, I don’t need you (Ed Sheeran)

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Aquellas puertas realmente se veían pesadas. Metal, pintura blanca reciente, olor a flores…

Cualquiera diría que aquello eran las puertas del Cielo.

Pero no había lugar para la error, Kevin estaba allí solo por una razón: su vida en la tierra había terminado y una nueva estaba a punto de empezar. Aún notaba cierta molestia en el estomago pero no era más que eso…un difuso recuerdo de una vida anterior. Ahora una nueva se abría ante él…

Las puertas lentamente se abrieron. Una brisa removió su lacio cabello rubio y Kevin por fin pudo ver como era el Cielo.

Y sorprendentemente no había una gran diferencia. Había calles, personas andando, parejas y niños. Kevin estaba realmente sorprendido. Estancado en mitad de la calle veía como un mundano ajetreo pasaba a su lado sin prestarle mayor atención.

Todo le era familiar pero había algo distinto y Kevin no tardó en reconocerlo: era el ruido. Una intensa paz que podía respirarse en todas partes. Todo era tranquilo, no había coches, no había ruido de obras ni ningún otro molesto ruido de ciudad. Tan solo se percibía el débil canto de pájaros, el susurro lejano del viento, el andar susurrado de las personas y sus serenas conversaciones…

Kevin empezó a andar y sus pies le llevaron hasta otra nueva puerta. Kevin sonrió débilmente al reconocer el lugar. Aquella puerta pertenecía al edificio del que sería su nuevo instituto. El instituto donde todos los ángeles se forman para ser buenos guardianes algún día.

Kevin sonrió emocionado al ver una cara conocida entonces. La puerta se había abierto y por ella aparecía un viejo amigo de la infancia. Unos breves pasos y ¡zas! Sus pechos se chocaron y Kevin sonrió cerrando los ojos y sintiendo aquella reconfortante presión que hacía tantos años no podía darle a uno de sus mejores amigos de infancia. Soohyun no había cambiado. Apartándose un poco se miraron el uno al otro. Soohyun no había cambiado en absoluto. Kevin sentía que su corazón latía rápido, se sentía bien, con esperanzas en aquella nueva oportunidad que se le brindaba…

-Déjame que te enseñe esto, ya verás, te va a encantar…-sonrió contento su amigo.

Soohyun guió a Kevin por los amplios jardines que se intercalaban con los edificios hasta que finalmente le mostró como era el interior de las aulas y las habitaciones donde vivían estudiantes y profesores.

-Este año seguro que aprendes mucho…y rápido…seguro que lo pasas bien, no te preocupes, si necesitas cualquier cosa cuenta conmigo, no andaré muy lejos, tan solo llámame y allí estaré- Soohyun y Kevin estaban en el descansillo de una de las plantas más altas de la residencia. Era momento de una breve despedida, Kevin tenía que instalarse, y Soohyun tenía que atender otros asuntos. Seguramente a partir de ahora podrían verse muy a menudo. Kevin no podía dejar de sonreír agradecido por aquella segunda vida…

Por poder ser un ángel.

———————————-

Su llegada al instituto fue recibida como cualquier otra a un instituto normal. Profesores y alumnos le recibían amables y Kevin también además tuvo tiempo de perderse por aquellos amplísimos pasillos semejantes a los de un castillo porque si algo era cierto, era que aquel instituto parecía un palacio de la realeza.

El color predominante era el blanco. Siempre.

Por lo demás, Kevin que era una persona cercana y risueña muy pronto hizo muchos amigos entre los compañeros de su clase. Con rapidez destacó como un aplicado estudiante: era listo, hacía sus tareas, ayudaba a los profesores, se ofrecía voluntario para muchas actividades y por todo ello era considerado un estudiante modelo. Todos le estimaban en gran medida pero como si eso no fuera suficiente, luego estaba su apariencia. Su lacio pelo rubio blanquecino que le caía en espesos y finos mechones a los lados de su cara y por detrás de su cuello, más su estilizada figura y su pulcra vestimenta…Todo aquello le otorgaba un aire realmente atractivo que hasta el mismo desconocía tener. Su popularidad llegó a ser tal que se convirtió en el ”delegado” de su clase. Este papel le otorgaba funciones muy específicas entre las cuales una era mantener contacto con los ángeles de mayor rango del instituto y ejercer un trabajo de organizador, de chico de los recados, y finalmente, ser el objeto de incipientes envidias…

Kevin desde el inicio de su formación como ángel no sabía cuánto tiempo había pasado, aquello se había convertido en algo incierto para él…no había estaciones, y aunque la luz si podía cambiar gracias a la magia de aquel lugar, no por ello Kevin podía estar seguro si habían pasado solo semanas, meses o años.

En realidad eso ya daba igual. Nada iba a cambiar. Mientras Kevin guardaba sus libros sobre demonología en la taquilla, no dejaba de pensar en la última clase que había tenido.

Los demonios pueden vivir en todas partes a excepción del Cielo. Las normas eternas dicen que una vez rompen la barrera, un profundo dolor los corrompe, pues no pueden aguantar la magia blanca, y de esta manera su piel se tizna oscura al igual que sus ojos, y así se vuelve visible su auténtica forma…

-Un demonio puede ser un animal o un ser humano en principio. Hace falta cometer un gran pecado además de transcurrir muchísimo tiempo para que la carne se transmute y estos seres se conviertan en inmortales…-Kevin recordaba la lección muy bien. Sobre todo gracias a los dibujos. Estos eran bastante inquietantes e ilustrativos.

En una mesa cercana Kevin había dejado un grueso forro lleno de folios y pergaminos cuidadosamente anudados y enrollados. Tenía que llevarlos todos al director. A Hyunsun.

Kevin a menudo se sentía muy atraído por él, era una de esas personas que con solo mirarte atrae toda tu atención. Pero no eran solo sus ojos lo más poderoso de su atractivo. Su voz era intensamente profunda y difícil de evitar y no ser atrapado por ella. Kevin se sentía afortunado por ser considerado su ojo derecho pero al mismo tiempo esto mismo exigía mucha dedicación y presión. Ser delegado era una gran responsabilidad y luego Kevin incluso dudaba de que fuera sano verle tan a menudo y sentirse tan extraño ante su presencia. Pero afortunadamente para Kevin, dada su naturaleza tranquila y ajetreada podía sentirse libre de aquel sentimiento a menudo.

Esto ni si quiera se lo había contado a Soohyun por miedo. El amor romántico estaba prohibido.

Kevin mientras avanzaba por los amplios pasillos de la última planta, miraba a su alrededor. Nadie pasaba por allí, el lugar estaba muy tranquilo y posiblemente solo Hyunsun anduviera por aquellas horas allí. Kevin finalmente llegó hasta su puerta y para su sorpresa estaba entreabierta. Mejor para él, así no tenía que hacer malabarismos con los pergaminos para entrar. Kevin entonces se hizo paso entre las ricamente decoradas salas con lujosos detalles de flores de oro y plata en paredes y columnas dentro de un sombrío color marrón y hueso. Kevin siempre le sorprendía el cambio de colores con respecto al resto del edificio. Quizás Hyunsun era un ángel especial.

Kevin llego hasta el escritorio de Hyunsun donde siempre dejaba sus documentos. Una vez soltó el tocho de papeles, a sus espaldas escucho susurros, sonidos extraños, ciertamente turbadores. Kevin lentamente se giró y miró hacia otra puerta que no estaba del todo cerrada…Kevin con el pulso agitado avanzó lentamente, en silencio, aguantando la respiración y cuando estuvo lo suficientemente cerca como para asomar el rostro y mirar por la abertura, lo que en el interior de la habitación estaba ocurriendo lo dejó sin aliento.

Reclinado sobre un sillón, Hyunsun, el director de aquel instituto para ángeles, permanecía con los ojos cerrados, la cabeza echada hacia atrás, los ojos cerrados y los labios entreabiertos por los cuales leves gemidos salían entrecortadamente. Los ojos de Kevin bajaron lentamente por el tenso cuerpo del ángel y finalmente se clavaron en una figura que abrazada a su cintura tenía la cabeza agachada sobre su entrepierna. Kevin abrió mucho los ojos al ver que se trataba de un joven de su misma edad posiblemente…

Pero no era un joven corriente. Kevin no tardó en darse cuenta de ello.

Aquel joven una vez alzó el rostro y se incorporó a una velocidad inhumana para sentarse en el regazo de Hyunsun y besarlo con pasión no podía ser un ángel. Sus cabellos eran negros y rizados, sus ojos eran oscuros como la noche, sus rasgos perfilados como los de un príncipe egipcio…

Kevin tomó aire sobrecogido y entonces, el demonio le miró. Sus ojos le apresaron pero no lo suficiente como para mantenerlo en el lugar, Kevin retrocedió rápido y huyó del lugar, rezando por no ser visto por Hyunsun.

De nuevo en su habitación, Kevin corrió a su cama y se introdujo en ella. Con el pulso a mil por hora enterró su rostro en su almohada.

Lo que acababa de ver trastornaba la realidad en la que él había creído hasta el momento. Muchas cosas cambiaban y al mismo tiempo…lo ponían en un aprieto. Kevin había descubierto un terrible secreto: los demonios sí que podían traspasar las barreras del Cielo y luego, para su peor hallazgo, uno en concreto estaba allí…y parecía ser el amante de…

Kevin cerró los ojos con fuerza. Recordar lo que les había visto hacer era terrible… pero sobre todo recordar la mirada de aquel demonio lo hizo estremecer.

No había lugar para la duda.

Le había visto.

Kevin rezó porque a partir de ahora, aquel demonio no fuera a por él.

***************************

Kevin por fin encontraba un rato para descansar. Aquel día había sido muy ajetreado y lo peor de todo había sido que Soohyun ya no estaba en el instituto. Su etapa de aprendizaje ya había terminado y su misión comenzaba ahora en el mundo real. Kevin era consciente de que lo iba a echar mucho de menos y lo que era más, su único apoyo, el único que podía darle confianza en sí mismo se marchaba.

Kevin realmente se sentía desanimado y sin fuerzas. Necesitaba algo, algo distinto y sabía dónde encontrarlo. Puede que no fuera más que un truco mágico, pero ese espejismo lo relajaba tanto que siempre se sentía renovado después y con fuerzas suficientes para el siguiente desafío.

Tras un rato andando Kevin acababa de llegar a las duchas. Silenciosas, lúgubres, sin vida alguna constituían un lugar vacío de sentimiento o ideas que relacionar con ellas. En opinión de Kevin, eran tan solo un sitio donde purificarse. Kevin comenzó a desvestirse, no había terminado de hacerlo cuando un escalofrío recorrió su espalda posándose en sus hombros y obligándole a girarse sobresaltado.

Allí encima de los bordes de una de las paredes de madera policromada blanca que formaba el cubículo de cada ducha, estaba subido aquel demonio de oscuros ojos y pelo ondulado. Kevin gimió aterrado. Reculó torpemente golpeándose la espalda con la puerta y con la mirada fija en el demonio permaneció en el lugar, paralizado.

El demonio lo miraba con intensidad, con curiosidad, pero muy serio al mismo tiempo. Con agilidad se bajó dentro de la ducha y avanzó hasta Kevin quien miró como alzaba una mano y pasaba el dorso de esta por su mejilla.

-No voy a hacerte daño, no tienes por qué temerme…-afirmó el joven demonio de carnosos labios.

-No…Por favor…no diré nada… por favor…-Kevin tenso como una hoja miraba cada vez más próximo al demonio. Con una mano tanteó el cerrojo de la puerta y al encontrarlo de repente notó su mano ser envuelta por la otra mano del demonio.

-¿Por qué huyes? ya te he dicho que…

-¡suéltame!-Kevin dando un manotazo apartó la mano del demonio y abrió la puerta del baño. Tan solo llevando unos pantalones, Kevin avanzó a trompicones hasta la puerta de los baños que repentinamente se cerró. Un gran miedo se apoderó de él cuando ante sus ojos tomó forma el demonio.

Kevin no iba a poder huir, no esta vez. El demonio entonces en una de sus manos hizo aparecer la camiseta de Kevin y se la tendió tranquilo.

-Puedes llamarme Kiseop…ponte esto, quiero mostrarte algo…

Kevin indeciso acercó la mano y tomó su ropa con rapidez entonces. Kevin se puso ligero la camisa y volvió a mirar a Kiseop sin entender. Este entonces le tendió la mano abierta. Kevin la miró y aunque dudó un buen rato, finalmente aceptó aquel gesto.

En un abrir y cerrar de ojos cambiaron de lugar. Ya no estaban en el instituto, ni siquiera en la ciudad, estaban fuera de los límites del cielo, al borde del abismo, en campos llenos de una neblina rosada cubierta por un cielo azul oscuro.

La noche. Kevin sentía su mano cerrada alrededor de aquella extraña mano que era tan cálida y suave y que lo guiaba en medio de la oscuridad, lejos de todo lo conocido, internándole en otro mundo…

Habían entrado en lo que parecía un bosque. Kiseop lo condujo entre pequeños arbustos hasta que detenidos se sentaron en silencio al principio. Kiseop entonces le señaló un punto a lo lejos. Kevin agudizó la vista y entonces los vio. Primero divisó a los demonios pero luego vio que estos no estaban solos. Agarrados de la mano o de la cintura, estas iban en compañía de algunos ángeles. Kevin no daba crédito a lo que estaba viendo. Demonios y ángeles en parejas, unidos de la mano, se alejaban a un lugar escondido entre la niebla y de esta manera, escondidos en una leve oscuridad, yacían juntos en secreto…

Sumidos en un caldeado ambiente de turbadores sonidos y movimientos lejanos, Kiseop se acercó un poco más a Kevin y buscó su mirada que no tardó en encontrar.

-¿Vas a decirme tu nombre o tengo que adivinarlo?- preguntó comenzando a sonreír suavemente. Kevin tragó saliva y tras mirar unos segundos los labios del otro volvió a mirar sus penetrantes y brillantes ojos. Se movió a un lado para mantener las distancias.

-Me llamo Kevin…- ante su respuesta Kiseop sonrió enseñando levemente los dientes y luego entrecerró los ojos. Ahora era él quien había bajado la mirada hacia los labios de Kevin.

-Un placer…

-¿Por qué…me has traído aquí? ¿Por qué me muestras todo esto?-Kevin bajó la mirada también.

-Porque…desde la última vez que te vi, supe que podía confiar en ti…-Kiseop estaba susurrando, se cernía sobre el rostro de Kevin pero antes de que sus labios se tocasen Kevin giró el rostro y puso sus manos en el pecho de Kiseop. Este las miró y las acarició con sus propias manos y entonces dirigió su boca hacia la mejilla de Kevin. Susurró sobre ella-… ¿qué es lo que temes Kevin? ¿A mí?

-No, no te tengo miedo…-respondió entonces Kevin mirándole serio, frunciendo las cejas. Kiseop le mantuvo la mirada y entonces se separó, sin soltar una de sus manos.

-¿Quieres volver?-su mirada ahora parecía triste.

Kevin lo miraba sin entender. ¿Qué se suponía que estaba haciendo aquel demonio? ¿A qué estaba jugando? Por mucho que las reglas fueran quebrantadas no quería decir que si los pillaban juntos fueran a salir airosos de un castigo…y luego estaba Hyunsun. Kevin no le había visto en unos días y no sabía que imaginar…Al parecer andaba ocupado. Kevin se preguntaba en qué exactamente para no querer recibir a nadie.

-Será mejor que nos vayamos…este no es un buen sitio para ti…tan solo quería que supieras la verdad sobre…bueno, ya ves…los demonios y los ángeles no son tan distintos después de todos y lo más importante, la atracción puede que sea fatal pero es necesaria…ambos se necesitan para coexistir y para ser lo que son…-Kiseop repentinamente se levantaba y ayudaba a Kevin a hacer lo mismo. Mientras andaban Kiseop le explicaba más detalles secretos sobre las relaciones entre ángeles y demonios pero entonces súbitamente lo empujó tras un gran árbol de curvado cuerpo- …Shhh…no digas nada ahora…él está aquí…

Kevin atrapado entre el tronco del árbol y el cuerpo de Kiseop, intentó levantar la mirada poco a poco del cuerpo del demonio y mirar hacia donde Kiseop miraba preocupado. Kevin no tardó en divisar a Hyunsun. Sus cabellos rizados y rubios resaltaban bajo un foco de luz que el mismo portaba, alumbrando a muchos ángeles y demonios que huían mientras otros permanecían escondidos. Ahora Hyunsun pasaba enérgico entre la maleza, buscando algo…o más bien a alguien.

-Vámonos…me está buscando a mí y hasta que no me encuentre no se detendrá…-Susurró Kiseop volviendo a mirarle tranquilo y tras decir esto, ambos de evaporaron en el mismo lugar. Cuando Kevin volvió a abrir los ojos estaban en el rellano del piso donde estaba su habitación. Kevin comenzó a alejarse de Kiseop pero entonces se detuvo y se giró:

-¿Volveré a verte?

-Si así lo quieres, seguro- respondió Kiseop con una media sonrisa. Kevin entonces sonrió suavemente y se sorprendió mucho cuando Kiseop al desaparecer dejó un pequeño rastro de plumas negras. Kevin anduvo rápido hasta la que había sido su posición y al agacharse tomó una pluma del suelo. Ensimismado se quedó pensando en lo extraño que se sentía por momentos. Era como si una pequeña mariposa revoloteara en el interior de su pecho.

————————–

Aunque para Kevin la espera había sido como una semana, lo cierto era que tan solo habían pasado 3 días. Y de la forma más curiosa, finalmente tuvo lugar su reencuentro con el demonio.

Finalizadas las clases de ese día, Kevin acababa de darse una ducha cuando al salir al rellano del pasillo desértico, a lo lej0s oyó el cántico de un pájaro. Kevin buscó la fuente de aquella canción y la encontró. A lo lejos recortado por una fuerte luz blanca, un alargado pájaro negro tenia posadas sus rojas patas en la ventana de al final del pasillo. Los bordes de sus ojos eran rojizos, y sus pupilas negras. Kevin lo observó detenidamente y entonces sonrió.

-¿Kiseop?

El pájaro graznó con fuerza y al alzar el vuelo un remolino negro lo envolvió dejando mostrar su forma humana. Kiseop apareció con gesto de sorpresa.

-¿Cómo supiste que era yo?- preguntó alzando bastante las cejas.

-Fácil, por tus ojos jeje tus ojos son poco comunes ¿lo sabías?- sonrió divertido Kevin.

-Puede ser pero…todos los demonios pájaro como yo tenemos los ojos así…-se acercó Kiseop entrecerrando levemente los ojos y bajando el tono de su voz.

-¿Qué hiciste para transformarte en un demonio pájaro?- bajó el tono también Kevin.

-Desee volar demasiado alto y al final el sol me quemó…-sonrió Kiseop seductor. Kevin frunció el ceño y echó un poco la cabeza hacia un lado.

-¿Como a Icaro?

-no necesariamente…vamos…ven conmigo, quiero dar un paseo contigo…-Kiseop tomó una de las manos de Kevin y envueltos en sombras desaparecieron sin ser vistos por nadie.

Aquella tarde Kiseop llevó a Kevin a otro nuevo lugar. Aquel sitio se trataba del jardín secreto de Kiseop y esta vez el viaje había sido más largo, Kevin lo pudo notar perfectamente.

-¿Dónde estamos?-preguntó Kevin frunciendo las cejas.

-En el infierno-Kiseop detrás de él susurró a su oído.

-¡¿Co-cómo?!- Kevin casi se atragantó con la palabra.

Kiseop se rió ante su reacción y rodeándolo con los brazos lo estrechó levemente desde los h0mbros.

-No te preocupes, yo estoy aquí….

Kevin tragó saliva. De nuevo aquella extraña sensación en su estómago. De nuevo aquellos nervios inexplicables. Kiseop sonrió junto a su oreja y se separó lentamente. Le tomó de la mano y alzando las cejas comenzó a tirar de él suavemente para guiarlo por aquel lugar.

Kevin sentía que necesitaba respirar pero se le había olvidado cómo se hacía. Continuaron internándose en aquel misterioso y viejo lugar. Kevin bebía con los ojos todo lo que se encontraban a su paso. Absorbía hasta el mas mínimo detalle y luego estaba aquella sensación, la cálida mano de Kiseop guiándole a través de lo desconocido. Era muy agradable pero al mismo tiempo Kevin no quería confiarse. Kiseop seguía siendo un demonio y como tal no era un ser digno de su confianza: se lo dictaba su instinto, lo dictaban las normas…

Pero sinembargo el corazón de Kevin quería creer otra cosa.

Su corazón…Kevin se tocó el pecho buscando su pulso. No podía encontrarlo. Debía ser imposible, era un ángel pero sin embargo seguía sintiéndose tan humano a veces…

Kiseop lo guió hasta una tranquila zona de rojas hojas y negras plantas cuyos flores sin abrir aun eran blancas. Kevin se sentó en uno de los desérticos bancos y Kiseop hizo lo mismo. Kevin no podía dejar de mirar muy admirado por todo aquello, por ser testigo de tanta belleza en un mundo del cual solo le habían contado cosas horrendas. Kiseop se aproximó un poco más. Kevin podía sentirle perfectamente . Lentamente se giró y para cuando sus rostros quedaron frente afrente, los labios de Kiseop estaban a solo unos centímetros de los suyos. Kevin entrecerró los ojos y sintió el dulce aliento de Kiseop, una suave risita. Kiseop se echó hacia atrás y lo miró expectante. Kevin tensó levemente las mandíbulas, sin saber porqué se sentía molesto.

¿A qué estaba jugando aquel demonio? Nuevamente se preguntaba a sí mismo. Kevin volviendo a respirar con normalidad miró a su alrededor.

-Me gustaría que me hablases de ti Kevin…-pidió educado Kiseop.

-si te refieres a mi pasado no recuerdo nada que pueda interesarte, lo he olvidado…-Kevin parecía ausente.

-Vaya…que pena, pensé que podríamos intercambiar recuerdos si así lo querías…

-¿Tu recuerdas tu vida pasada?-Kevin sorprendido se giró rápido.

-Desgraciadamente si aunque….bueno, da igual…

Misterio y silencio. Kevin miraba intrigado a Kiseop pero por alguna extraña razón no era capaz de hacer una sola pregunta acerca de ese pasado…

No mucho más tarde anduvieron un poco más y pronto cada uno regresó a su hogar. Kiseop como era su costumbre, se despidió de Kevin justo en la ventana de su cuarto.

-Mañana te espero en el mismo lugar…hasta entonces…-la voz de Kiseop sonaba algo apagada.

-Kiseop…-Kevin lo llamó antes de que el demonio se diera media vuelta y desapareciera en el vacío- …¿mañana podrías contarme acerca de tu pasado? Me gustaría conocerte mejor…

-Claro que si…-Kiseop sonrió pero Kevin pudo atisbar cierta tristeza en su gesto. Aún así el joven ángel no dijo nada. Simplemente observó como su especial amigo se convertía en un pájaro negro y se desvanecía en la distancia.

———————-

Desde la última vez que se habían visto Kevin a aquellas alturas se preguntaba qué debía estar pasando. Ver a Kiseop se había convertido en una costumbre. De eso no había duda. Pero relativamente hacia poco se había convertido en una especie de necesidad pues cada vez que Kevin no podía verle se sentía extrañamente desanimado y vacío. Habitualmente se veían cada tarde y se quedaban hablando sobre temas no relacionados directamente con ellos. Una y otra vez, el tema del pasado se retrasaba y no era mentado. Una y otra vez Kevin olvidaba preguntar.

Sin embargo,una tarde que parecía tan normal como otra de las anteriores, esta vez cuando Kevin terminó todas sus tareas, no pudo ver a Kiseop. Simplemente no apareció.

Y así continuó durante una semana y otra….y otra.

Kevin comenzó a perder la concentración. El nerviosismo y la preocupación lo devoraban en su interior y sus compañeros de clase se daban cuenta de ello. Kevin siempre respondía que no le pasaba nada. Pero no era cierto. Tenía miedo. Sentía que a Kiseop le había pasado algo.

Una tarde en la que Kevin tuvo que volver a dejar papeleo en el despacho de Hyunsun, sobre esta misma mesa encontró una pocas plumas negras, iguales a las de Kiseop. Kevin se quedó paralizado en el lugar y entonces lo escuchó. A lo lejos se oían gemidos. Kevin se tensó por completo y soltó los papeles de cualquier manera y salió corriendo del lugar. No se atrevía a mirar, no iba a escuchar nada más…no…no…no…

NO…

Kevin aquella tarde se encerró en su cuarto y no salió de la cama. Nadie pudo hablar con él. Nadie podía entrar en su habitación cerrada con llave…

Una vez el día terminaba y la noche cubría de tranquila oscuridad la ciudad de los ángeles…fue cuando Kevin volvió a ver a Kiseop. Al principio creyó que estaba soñando. O quizás una alucinación, pero no era así.

Sus ojos estaban allí, frente a él, en su propia cama. De entre sus sábanas apareció Kiseop que mirandolo a los ojos se agachó lentamente, rostros enfrentados.

Kevin le mantuvo la mirada hasta que finalmente decidió cerrar los ojos y descansar. Con los brazos levemente estirados, en aquella posición que siempre mantuvo en sueños una vez en vida. Kevin esperó que algo pasara. Frunció las cejas al notar movimiento pero para cuando esperó lo peor, al contrario de lo esperado, Kevin tan solo sintió como Kiseop delicadamente se enroscaba a su cuerpo y dejaba su cabeza recostada sobre su pecho.

-Siento molestarte, pero por favor… déjame estar así unos momentos…

Kevin muy enfadado, lo más que lo había estado en su vida, giró el rostro y no miró a Kiseop. Este por su parte se agachó lentamente y tembloroso envolvió el cuerpo de Kevin en un temeroso abrazo. Kevin tomó aire:

-¿Qué haces aquí? Vete, no deberías estar ahora aquí…

-No, por favor Kevin…déjame que me quede así…tan solo un momento…tan solo uno…y me iré…-Kiseop seguía temblando. Kevin sintiendo su peso, su calor, su cuerpo temblar sobre él no pudo evitar mirarlo de soslayo y entonces vio algo que verdaderamente lo asustó.

Sangre.

Kiseop estaba sangrando en diversas partes. Pequeños rasgusños, moratones en diversas partes de la piel que estaba al descubierto en su pecho, hombros y cara…

-¿Qué te ha pasado Kiseop?!- Kevin intentó mirarlo mejor, mirarlo directamente a los ojos pero Kiseop se lo impedió. Lo abrazó con fuerza, comprimiendolo, inmovilizandolo.

-No te lo puedo contar…pero algún día te lo contaré Kevin…te lo prometo…Hyunsun no estaba contento, me ha castigado por no aparecer cuando debía estar donde él me ordena estar…

-Pero…oh Kiseop, ¿por qué eres así…?!!! oh…-Kevin suspiró cansado y muy preocupado.

-Kevin…no quiero que me odies…quiero que me conozcas, quiero que sepas quien soy pero no será facil…-Afirmó Kiseop en un tono compungido. Kevin que todo ese tiempo había estado tenso lentamente relajó todo su cuerpo y cubrió con sus manos la cabeza y la espalda de Kiseop.

-No te preocupes…yo…estoy aquí…no te dejaré solo..me quedaré contigo…-afirmó finalmente el ángel.

-Kevin…- susurró Kiseop contra el pecho del nombrado. Kevin sintió cierta humedad en su pecho. Aquella noche ambos se durmieron así. Antes de perder la consciencia, Kevin se daría cuenta de que aquella humedad no eran otra cosas que las saladas lágrimas del demonio pájaro.

Cuando Kevin despertó a la mañana siguiente Kiseop ya no estaba allí junto a él. Tan solo quedaban leves huellas de sangre seca que alguien había intentado borrar.

Kevin incorporado miró alrededor algo desorientado. Con la respiración entrecortada sentía que si no veía a Kiseop era como si le faltase el aire. Kevin se agachó sobre sus rodillas, tenía ganas de gritar de impotencia y cuando estuvo a punto de hacerlo una voz habló al otro lado de la puerta:

-¿Kevin? Estas despierto? Hyunsun quiere verte. Te ha citado en su despacho- la voz de un compañero de clase devolvió a Kevin a la realidad. A su realidad…a sus obligaciones…a aquellos que habían depositado en él obligaciones y responsabilidades…

Aquella persona en la que Kevin había pensado que podía ser un modelo ejemplar y que sin embargo guardaba un secreto del que Kevin era conocedor…estaba en aquellos momentos llamandolo.

¿Qué querría?

Kevin no tardaría en descubrirlo.

Tras dejar atrás muchos pasillos y muchas caras desconcertadas. Kevin finalmente llegó a aquel extraño mundo que era la planta más alta del instituto. Aquella a la que solo unos pocos tenían permiso para entrar. Kevin giró el pomo de la puerta del despacho de Hyunsun y allí, de pie en medio de la habitación, de espaldas, lo esperaba.

Su cabello dorado y rizado se movió debilmente al Hyunsun girarse y dirigir una seria mirada a Kevin. Aquellos ojos gélidos se clavaron en los tiernos ojos de Kevin que sin entender empezó a sentir como dejaba de ser dueño de su cuerpo.

No podía moverse.

-Kevin, me ha sorprendido mucho cierta información que me ha llegado hace poco por parte de tus compañeros y tus profesores…Al parecer estan muy preocupados por ti…-Hyunsun avanzaba hacia él mirandolo concentrado, sin apenas pestañear. Hyunsun entonces se detuvo a un paso de él y sonrió. Kevin paralizado tragó saliva asustado. Aquella sonrisa no le gustó en absoluto, pero lo que descubriría a continuación le disgustaría aun más….

-Me ha dicho un pajarito que ultimamente te has saltado muchas clases y que has estado visitando sitios poco adecuados, más bien peligrosos para un angel tan joven e inexperto como tu…-Hyunsun lo rodeó andando y se detuvo a sus espaldas. Kevin oyó a lo lejos un gorjeo. Junto a ellos estaba aquella habitación donde una vez Kevin visionó aquellas escenas entre Hyunsun y Kiseop. Esta vez, la puerta estaba abierta y en su interior, tras un sillón y una laboriosamente trabajada mesa de cristal y piedra, se encontraba una jaula redonda alzada, y en su interior había un pájaro negro que revoloteaba alterado. Kevin lo reconoció enseguida.

-¡Kiseop!- gritó aterrorizado. Hyunsun en seguida lo acalló sujetandolo del cuello, haciendo presión con un antebrazo sobre su garganta.

-Mi querido Kevin…eras un alumno ejemplar, un buen alumno que no metía las narices en los asuntos de los demás…ya sabía yo que era demasiado bueno para ser cierto…oh Kevin, no has hecho otra cosa más que demostrarme lo sucia que aun sigue tu mente humana…bueno, yo te daré lecciones para que nunca más vuelvas a tocar algo que me pertenece…- Hyunsun se refería a Kiseop, y diciendo esto comenzó a rasgar las ropas de Kevin quien impotente y apretando los párpados recibía aquel sucio trato adivinando lo que iba a acontecer a continuación, una vez Hyunsun bajara sus manos hacia su pantalón…

Pero aquellas manos nunca llegaron a mancillar aquel cuerpo.

Tras un fuerte estruendo y un suave revoloteo, un rabioso demonio pájaro llegaría hasta ellos y propinando un fuerte corte con sus garras entre el cuello y uno de los hombros de Hyunsun, provocaría una profunda y sanguinolenta herida que haría que este cayera de rodillas y chillara de dolor.

Kevin liberado estuvo a punto de desplomarse también pero Kiseop lo sujetó rápido y en un solo gesto tiró de él nuevamente e iniciaron una imprudente fuga desde una de las ventanas. Mientras corrían Kevin miró atrás y pudo ver como Hyunsun entre gritos se asomaba a la ventana y convocaba a todos los ángeles guardianes del cielo. Kiseop y Kevin no podían detenerse, se internaron entre la maleza y la niebla, de nuevo en los límites del cielo y finalmente llegaron a lo que parecía un precipicio. Abajo de este, solo se veían nubes. Solo nubes rojizas.

-Tenemos que saltar, ¡vamos Kevin!

-No…no podemos…no lo conseguiremos…-Kevin paralizado de nuevo, miraba con los ojos muy abiertos la posible caída.

-¡Vamos! ¡Confía en mi!- pidió a gritos Kiseop que abrazando a Kevin tiró de este y juntos se precipitaron hacia las profundidades de aquella caída sin final visible.

Cayeron y cayeron. La caída continuaba, el viendo se filtraba y era cortado y atrapado por sus cuerpos que poco a poco adquirian más velocidad. El agua y la humedad los envolvieron, había a empezado a llover con fuerza, las tinieblas se hacían paso, la luz del cielo quedaba atrás allá en las alturas. Kevin cerró los ojos con fuerza, con miedo, con tristeza…

Kevin aun no estaba preparado para salir del cielo…aun no había terminado su formación como ángel aún estaba preparado para volar.

-Kevin…Kevin…tienes que recordar, piensa en tu vida pasada, piensa en tu familia, en tus amigos, en algo, pero piénsalo rápido porque de lo contrario desaparecerás!-le advirtió el demonio agarrándolo con fuerza.

-Kiseop…Kiseop… no siento mi cuerpo…- lo llamaba entre gimoteos.

-No Kevin! No te rindas!! Piensa en donde te gustaría estar, piensa en tu lugar favorito cuando aun estabas vivo!!!-Kiseop lo abrazó con fuerza, anhelando algo, que algo sucediera…

Y fue un milagro lo que aconteció. Kevin a pocos metros de la ciudad en la tierra, finalmente recordó su vida pasada.

Dolor…el estomago le dolía, mucho, lo más que le había dolido nunca y lo más que le dolería en toda su vida pues debido a ese dolor, una fría noche de invierno moriría de intoxificación en un hospital.

Un relámpago los deslumbro. En medio de la oscuridad, y con el sonido de lluvia fuera, Kevin poco a poco reconoció donde se encontraban.

Kevin estaba en casa. Kevin abrió completamente los ojos y se dio cuenta de que habían llegado a su cuarto. Ambos estaban tumbados en la cama de Kevin.

Aquel olor a limpio…aquel dulce olor de su almohada…

Nada parecía haber cambiado…pero Kevin se equivocaba. Algo si que había cambiado, y era que ahora nadie vivía allí.

-¿Es esta tu casa Kevin? ¿Has recordado?- Preguntó Kiseop empapado con el pelo chorreando gotas de lluvia por doquier. Kevin con la piel brillante y con pequeñas gotas en las mejillas y el cuello miró a su alrededor y asintió.

-Si…este es mi cuarto…mis cosas…mis peluches…-Kevin tomó entre sus manos un peluche de un raton y luego el de una foca y los pegó contra su mojado pecho. Kevin entonces comenzó a llorar. Kiseop acercandose un poco lo abrazó entonces. Kevin lloró amargamente durante un buen rato hasta que se sintió vacío de toda la impotencia y dolor que nunca había podido llegar a expresar.

Aun con la nariz húmeda Kevin miró a Kiseop a los ojos.

-Me siento débil aun….

-Tranquilo, te pondrás mejor…has recordado, eso era lo importante, ahora lo demás poco a poco se irá arreglando…túmbate anda… -le recomendó Kiseop empujándolo con suavidad y recostandose a su lado. Kevin soltó con delicadeza sus peluches y miró con ojos brillantes a Kiseop.

-Kiseop…¿por qué tu recordabas tu pasado y yo no podía?

-No siempre he podido recordar mi pasado…tan solo pude hacerlo cuando te vi…

-¿Cómo?

-La noche que te trajeron al hospital…yo estaba allí…te vi en una de las camillas…te vi pasar fugazmente y no lo olvidé. Yo estaba en la planta de desintoxicación también…pero después de ver todo lo que había visto, y sintiendo que con un coma etílico no había tenido suficiente… esa misma noche, me tomé unas pastillas que unos amigos me habían dado y me escapé del hospital…lo cierto es que no llegué muy lejos…

Kevin estaba sin palabras, tan solo sus ojos podían expresar la pena y la congoja que le provocaban aquella situación. Volviendo a cerrar los ojos y agachando el rostro, Kevin volvió a empezar a llorar. Kiseop esta vez no se lo permitiría tan fácilmente.

-No, no llores…shhh….shhh…Kevin, mírame mira por favor…-Kiseop tomó el rostro de Kevin con una de sus manos que encajó perfectamente entre su nuca y un lateral de su cuello, y allí lo acarició con afecto. Kiseop continuó hablando con una bonita sonrisa instalada en los labios pese a que estos estaban cortados por rojas heridas.

– Gracias a ti, he podido ver la luz…tu me distes alas para soñar Kevin…para soñar que después de la muerte hay algo mejor…mucho mejor…tu eres lo más hermoso que he encontrado…y no pienso soltarte nunca…-Kiseop no pudo mantener la sonrisa, con un leve temblor en el labio superior, miró la boca de Kevin y atrayendolo hacia él eliminó cualquier distancia entre ellos. Cualquier mal recuerdo del pasado… ya no había heridas, ya no había dolor…tan solo sentían unos labios que acariciaban otros labios y que hablaban de amor…

Desconocían que futuro podía aguardarles pero si de algo podían estar seguros, era de sus sentimientos.

-Todo saldrá bien Kevin…no te preocupes…yo te protegeré ..confía en mi…- aseguraba Kiseop besándolo nuevamente en los labios y abrazándolo con pasión. Kevin suspiró y con la respiración entrecortada interpuso una mano en su pecho y creó cierto hueco para hablar.

-Ya lo hago…- Kevin sonrió confiado y respirando por la boca. Kiseop se relamió los labios y tras una ultima sonrisa volvió a apresar aquellos dulces labios que de la misma forma le correspondieron ávidos de cariño y deseo.

Lo que había comenzado como un secreto nunca más lo sería.

————-

————————-

—————-

FIN

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Nota de la autora ∞

Hola queridos monstruos peludos! qué sorpresa eh? Ni yo me esperaba que al final fuer a terminar antes My Secret Demon que otras historias a las que les había estado dando bien fuerte en estos ultimos días (como por ejemplo La ultima emperatriz de la cual me llevé un mal rato cuando tras escribir tres hermosas páginas se borraron cuando me dio por chequear WP…nunca mas volvere a escribir directamente en Internet, no no y nooooo!!!

Pero bueno, centrandonos en el presente fanfic…la verdad que ha habido mucha improvisación. Hay cosas que al final han salido diferentes de como en su inicio lo pense y también alguna que otra escena que suprimí..muejeje…sorry pero es que si no…que gigante oneshot iba yo a esccribir!!!! no creeis??? xd

Espero que el resultado sea bueno, especialmente espero que le guste a mi querida hija, que seguro que se pondrá muy contenta cuando se entere de que está terminado este fic que en especial va dedicado a ella. Mi hija se llama Virginia (y vale, si, no es mi hija natural, pero bueno, es adoptada u.u algun problema? jejeje)

y realmente espero que le guste, porque este momento de inspiración no podría haber sido mejor si no hubiera pensado en ella y hubiera puesto de fondo ”My precious” de Jan GeuN Seuk al final del oneshot…

De veras mi pequeña hormiguita invasora, espero que te guste esta historia! sin tus ánimos no la habría ni empezado! Gracias chiquitina, ya me contarás que te pareció =^^=

Y al resto, que no me olvido de vosotras…jeje…espero que si os gusta lo suficiente votéis dandome estrellitas o bien me digais que os gustó mas o que no os gusto (;_____;) o que queréis leer la proxima vez oo…lo que queráis, como ya sabéis este sitio es libre para manifestar la opinion.😛

oS Quero Muuushiiiiooooo!!!

Sensei ♥

 
2 Comments

Posted by on 05/02/2013 in FAN-FICTION, Sensei's Oneshots

 

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2 responses to ““My Secret Demon”

  1. Tu querida hija, la hormiguita invasora??

    06/02/2013 at 00:23

    Mama!!! Ya lo leí. Al fin, jeje. Lo que más me ha emocionado es la nota de la autora… Casi me pongo a llorar, te echo mucho de menos, nuestros momento tontos kpop, nuestros MerryChristmas and HappyNewYears, el despertarme a las 5 de la mañana girarme y que ya estuvieras escribiendo fanfics XP. Que sepas que me ha gustado mucho y la verdad es que a pesar de todo y de estar tan encima tuya para que lo acabases, me di cuenta de que no tenía ni idea de como iba a ser, me ha sorprendido mucho. Pero sobre esas escenas omitidas…-_- no serían ninguna relacionada a esos majestuosos dibujos tuyos que tanto me gustaban verdad?!? Jeje es broma aunque le falta un pelin de picante >.< jaja
    Ahora a por el siguiente! Fighting!!
    PD.: Hyunsun de malo OMG! No me lo puedo creer jajajajaja

     
  2. Ino :D

    06/02/2013 at 05:50

    te ah quedado muy lindo, estuve a punto de ponerme a llorar mientras lo leia (no lo hice estaba en la biblioteca de la u eso hubiese sido raro) yo estoy loca por el vinseop, no se si te lo habia dicho pero eso hizo que me gustara mas😀

    El tema sobre angeles y demonios me acordo un poco a souls cry, pero… fue bastante diferente y me gusto la forma en que creaste otro ambiente me gustaria leer otra parte de este y khsdaflkjh morirme otra vez 😄

     

¡Dinos qué te ha parecido!

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