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“IM-PERFECTION”, 4ª historia del Cuaderno Rojo

17 Aug
“IM-PERFECTION”, 4ª historia del Cuaderno Rojo

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ATENCIÓN ATENCION! LEED ESTO ANTES!

Queridas lectoras aquí una servidora os saluda y espera que estéis disfrutando de las vacaciones de verano o en todo caso, del trabajo, de los estudios (aunque se que es dificil pero no imposible!! dont worry be happy!!) si tenéis ahora tiempo yo os invito a leer una historia que como bien señalada arriba queda, es erótica y de temática yaoi.  De nuevo elijo como mis personajes a algunos miembros de EXO que si no salen todos al final mi eleccion de unos pocos me gusta ^^

Particularidades de este fic a mencionar es que, después de leer cmf de Pescaito e hincharme a escuchar My Love de la cantante Sia, al final surgió esto, quise escribir al principio algo realista y rompedor pero al final algunas neuronas patinaron y mi imaginación despegó como un avión ^^”’ jeje…que…eso de no meter unicornios y duendes verdes me cuesta…vamos jojo n_n””””””””

Pero tranquilas!! es una imaginación tan sutil que ni la notaréis ;P!!!

Como siempre me alegro de saber que estáis por aquí y que nos seguís fieles as usual *O* Espero saber vuestra opinión y también espero no traumatizar a nadie con algunas de las escenas…no era mi intención (ojos del gato con botas)

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———————––NOW LET’S GO!  *W*

I

Una noche como otra cualquiera pero el mismo bar de siempre. Allí es donde todas me encuentran y del que luego salimos con algunas copas de más. Muchas no tienen prisas, eso es lo bueno de las mujeres, que les gusta hablar, les gusta conocer tus aficiones, les gusta bailar…y a mi no me importa…yo no les cobro…nunca.

Todo lo hago por lo mismo que ellas me buscan.

Por placer.

Por esa razón terminamos en el motel que la mayoría de ellas insisten en pagar, yo no les rechazo el detalle; no soy el que tiene control…no me gusta tenerlo, pero ellas en la cama luego si que desean ser controladas.

Cada una es especial por algo. Por su delicadeza, por su voz, por su pelo, por sus ojos…me piden cosas tan distintas que a estas alturas la lista sería inmensa. La de esta noche posiblemente me pida algo fuerte, es callada y las calladas son las peores. Pero no me importa, si es lo que desean yo lo cumpliré con creces, porque para eso estoy esta noche en este motel, para cumplir sus más oscuros deseos y quizás…yo también cumplir los míos.
Pero como siempre…mi búsqueda es infructuosa. Tras tenerla atada y hacerle el amor desde atrás con cierta violencia y haberme corrido. Nada…me siento cansado si, pero de nuevo…

Vacio.

Esta noche he vuelto a fracasar. Ella quizás esté contenta…parece que está dormida. Yo la miro de reojo pero en realidad, aquello no me hace sentir mejor.

Soy adicto a esto, a tener sexo con desconocidos pero…aun no he encontrado a esa persona que me haga sentir especial a mi…a esa persona que cumpla mis más oscuras fantasías…

Pensé que lo conseguiría con las chicas pero…está claro que no…
Lo que yo más deseo es…estar con un chico, ser forzado, ser atado a la cama y sentir el cuerpo de un hombre sobre mi…eso es lo que yo deseo…

Ser controlado…ser penetrado….

Ser amado.

Pero parece que no es posible, parece que ese chico nunca vendrá.

Bueno, yo le seguiré esperando la próxima noche en el mismo bar de siempre…y con el mismo apodo…

Lay.

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Otra noche que no duermo bien. Tengo ensoñaciones pero estoy despierto, necesito dormir pero no puedo y una idea bastante estúpida me viene a la cabeza…

No puedo resistirlo. Voy a la nevera.

No cojo ningun refresco aunque tenga sed, miro detenidamente una cosa y finalmente la agarro. Está frío y aunque nunca antes lo he hecho, estoy demasiado cachondo como para retroceder. Aunque lo enjuague en agua normal no se atempera y cuando la rugosa piel de la hortaliza roza mi piel tiemblo. Una fugaz imagen viene a mi en un recuerdo. Una chica introduciéndose en la vagina un plátano…Lo mio no es muy distinto, pero si más largo. Me siento patético y me río pero una vez está dentro dejo de reírme y suspiro.

-Dios…está demasiado frío….ugh…aah…-estoy masturbandome con un pepino aun cubierto por un plástico. Al principio la sensación es insoportable y abandono pero mi cuerpo arde, deseo seguir, tumbado en mi cama deseo fantasear que mis manos no son mías, que son de otro chico y que este vuelve a intentarlo decidido.

Con ayuda de mi propia saliva aquello finalmente se desliza como la seda…pero, cuando por fin alcanzo el clímax, siento dolor y al extraer la hortaliza, en mis dedos veo sangre.

Perfecto, me he hecho daño.
Un miedo atroz me corroe el cuerpo pero al cabo de un rato el dolor desaparece y con él mis preocupaciones.

Otra herida a la lista…

Qué más da…me lo merezco.

Mañana por la noche quizás sea la noche.

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Esa esperanza con la que me duermo cada noche parece que se ha cumplido. Alguien escuchó mis plegarias y se compadeció de mí…Esta noche un hombre está conmigo. No es mi tipo, parece bastante mayor que yo pero…tiene un brillo especial en los ojos que me fascina…

Conversamos de todo un poco pero parece tener prisa. Me alegro, yo también, estoy impaciente.

El mismo motel, otra habitación, pero la misma decoración. El se queda de pie, me ha pedido que me desnude y lo hago lentamente…lo disfruto.

Sentado y completamente desnudo no me atrevo a mirarlo, lo oigo andar, sus manos llegan hasta a mi y cogen mis manos.

-Tumbate…- aquella simple petición me eriza la piel. Obedezco excitado y siendo de nuevo sus manos llevar las mías hasta el cabecero. Veo algo brillar, son unas esposas, acaba de atarme a la cama. Me quedo en silencio, quiero instarle a que empiece ya pero no quiero parecer más desesperado de lo que estoy…

Cierro los ojos, el peso de su cuerpo hace que el colchón suene. Sigue sin desvestirse, me acaricia mi espalda, saboreo el momento, noto su respiración en mi nuca, su aliento y entonces…

La puerta se abre de par en par, suenan varios disparos, mi acompañante cae lejos de la cama. Yo me encojo, lo poco que puedo ver es que otro hombre ha entrado. Vestido con gabardina avanza hasta el cuerpo de mi acompañante. Un nuevo disparo, grito.

-Mierda…se ha escapado…-un ruido de radio acontece, descubro que es policía, está hablando por walkie talkie- Aquí Kris…si, el sujeto ha huido pero no irá muy lejos…le dí en el pecho y la cabeza…estará desangrándose…tened cuidado, ahora es más peligroso…

Respiro entrecortadamente, el silencio vuelve pero sé que el hombre de la pistola sigue allí, me está mirando mi cuerpo,mi completa desnudez, y yo me siento desprotegido, tembloroso…

Está a mi lado y por fin nuestras miradas se cruzan.

Su rostro es serio, su pelo rubio, sus ojos fríos y grises…Es muy atractivo…me gusta. Sus manos acaban de quitarme las esposas. Tiene una fuerza increíble. Las acaba de romper…

Pronto noto que con cuidado arrastra la colcha de la cama y me cubre. Me acaba de dar la espalda. Va a irse, va a dejarme solo…

-No, espera…no te vayas…por favor…-suplico levantandome con dificultad.

-tranquilo, ahora vendrá alguien…a ayudarte…-sus pasos le llevan a la puerta y desaparece. Deseo que regrese, que regrese y se apiade de mi…que continúe lo que el otro no termino…

Miro a mi alrededor y veo sangre por todas partes…
¿Por qué? ¿Por qué estoy solo otra vez?

——————-

II

Sé que me estoy metiendo en la boca del lobo, sé que él no es bueno, que puede que me esté engañando y que quiera matarme tarde o temprano pero, eso ya da igual.

Tengo miedo pero quiero hacerlo, quiero que me enseñe, quiero terminar con esta agonía.

Sehun es simpático, no es cómo otros que había en aquel bar. Sehun me trata bien, y me hace sonreír. Ahora su mano está entrelazada en la mía, andamos entre el gentío. Siento que nos miran pero me es indiferente. Sehun puede protegerme, es más fuerte que todos ellos juntos, es el único para mí…él único que puede darme lo que necesito…

Ya estamos en su casa. Es pequeña, apenas la conforman un salón, un cuarto de baño y la cama que está en el mismo salón.

Me siento y espero. Sehun va a una pequeña nevera. Acaba de coger una botella llena de un líquido rojo.

Nunca había visto sangre embotellada. Parece zumo de frambuesas…tengo curiosidad…

Sehun bebe rápido y cuando termina suspira satisfecho. Me mira y sonríe contento. No sé porqué lo está. Yo cada vez me siento más y más incómodo.

Soy como una nenaza y no me gusta la sensación. Pero Sehun tampoco ayuda, se acerca a mi y me tumba poco a poco. Estoy apunto de decir algo pero entonces me besa.

Suspiro y siento mi piel erizarse. La sensación es deliciosa. Sehun me está desvistiendo.

Quizás tiene más ganas que yo…sé lo que quiere hacer y yo ya no estoy seguro de querer hacerlo…

Siempre he sido así, un mar de dudas, qué está bien y qué está mal; y nunca decidirme al respecto. Porque cuando me decido luego siempre dudo…pero con Sehun las cosas son distintas, eso es lo que me gusta de él…y lo que también envidio…

Su capacidad de decisión, su seguridad en todo…lo fácil que ve las cosas.

Yo tan solo veo problemas. Parece que los atraigo, parezco estar maldito pero…
que ahora me de vueltas la cabeza y que ya esté desnudo solo me hace sentir vergüenza y detengo a Sehun cuando este está a medio desvestir.

-¿N-no vas muy rápido?-le increpo entre jadeos. Sehun alza las cejas y sonríe incrédulo.
-Tu no querías aprender esta noche? pues acabamos de terminar la primera lección y ahora estamos empezando la segunda, ¿quieres parar?

-N-no…no…-respondo como si me preguntaran que si quiero morir.

-muy bien, así me gusta…separa las piernas….

-¡¡Sehun!!- grito nervioso. El se ha colocado y noto su húmedo sexo contra mis glúteos apretados. Sehun frunce el ceño sin comprender.

-¿Qué pasa ahora?- estoy a punto de enfadarle. Seguro.

-No puedo…no…no quiero…no…-mi voz cada vez se debilita más, soy un cobarde y me avergüenzo pero no puedo evitarlo. No soy un mentiroso aunque lo pretenda ser a veces…

Sehun suspira cansado. Me mira serio. No se ha movido y cuando lo hace aprieto los párpados asustado. Pero no sucede nada, no hay dolor, no hay penetración, Sehun se ha apartado.

-No me esperaba que te fueras a rajar pero…no disfruto violando jovencitos indefensos…así que si quieres lárgate…ya me haré una paja yo mismo…-mientras habla pone una cara de pena y saca los labios de foma infantil. Esto no me lo esperaba e irremediablemente no me hace querer huir. No puedo irme, he empezado algo y quiero terminarlo, y sé que las palabras de Sehun tienen una misión…

Quiere que yo sea el que lo haga. Me mira de reojo y mantiene el gesto ridículo. ¿Ahora quien es el crío?

Evidentemente sigo siendolo yo.

-Yo…ya lo hago yo…no voy a dejarte así…después de todo…-me acerco a él y lo miro de cerca. Sehun sonríe triunfal y por sorpresa me besa de nuevo. Gimo entre sus labios al notar su lengua y sus manos agarrar mi sexo y acariciarlo.

-Lo haremos a la vez…¿de acuerdo?- dice entre jadeos sin parar de friccionar esa zona y sin parar de besarme. Yo vuelvo a gemir y con manos temblorosas me dirijo a su entrepierna. Y lo hago, hago lo mismo que él, torpemente, tanto que Sehun me corrige entre susurros y gruñidos y finalmente volvemos a la posición inicial. Tumbados de perfil, nos masturbamos y nos besamos.
Esto está adquiriendo una velocidad impresionantes, ardo, comienzan a temblarme las piernas, se que se acerca el momento.

-Esto lo has hecho alguna vez…-jadea Sehun contra mis labios. Yo apenas puedo responder.
-No…no, nunca…nngh….ah…aaah….-mi ultimo gemido es intenso. Sehun se muerde el labio y vuelve a besarme. A ratos noto sus dientes pero no me muerde…

No hace lo que esperaba, tan solo mueve su mano descontroladamente hasta que sacudido por el orgásmo mi cuerpo se pega al suyo, mis gemidos llenan su boca y Sehun finalmente me acompaña.

Ha terminado… y yo siento que me estoy durmiendo muy lentamente.

A lo lejos de repente oigo la voz de Sehun, tengo pereza por abrir los ojos y descrubrir porque me está moviendo y me tapa con rapidez. Y cuando lo hago mi cara no puede ser de mayor terror.

Hay una tercera persona en la habitación. Otro chico, de suaves y dulces rasgos pero al mismo tiempo feroces. Es increíble y a los pocos segundos estoy seguro del todo. Es un vampiro también. Sehun me mira y yo me sonrojo escondiendome en su regazo. El rcien llegado nos mira con curiosidad pero pronto vuelve a mirar a Sehun. Su gesto no denota sensibilidad alguna…no siente nada…

-No sé cómo puedes hacerlo Sehun…estar a su lado, yacer junto a él y no beber su sangre…-Kai nos miraba con los ojos entrecerrados. Serio. Sehun sin embargo no puede reprimir una carcajada y responderle animado.

-No es tan difícil Kai, tan solo sales fuera, pillas a personas chungas, te las cargas y ya está…tú estás saciado y así puedes echarte una pareja en condiciones….

¿Acaba de decir pareja? He abierto los ojos de par en par y miro a Sehun sobrecogido. Este no me mira, tan solo acaricia mi pelo y charla distendido con Kai. Este por su parte se le ve quizás algo pesaroso.

-Vas a ir ahora a verle ¿no?-la voz de Sehun se vuelve algo fría.

-Si…y debo irme ya, llego tarde…-contesta Kai en un susurro, casi como si no estuviera aquí, como si su mente estuviera en otra parte. Antes de salir por la ventana la voz de Sehun vuelve a retenerlo.

-Kai…ya sabes que puedes controlarlo…debes hacerlo…ese chico no está bien…

-Lo sé, pero no puedo evitarlo…-y sin más se va. Yo vuelvo a enderezarme y miro a Sehun sin comprender. Este acaricia mi rostro y me pide que duerma.

Yo no puedo negarme.

III

La habitación aunque es grande y tiene pocos muebles le asfixia, el color blanco le revuelve el estómago y desesperado Chanyeol no deja de dar vueltas en la cama.
Está tardando. Está tardando y no puedo más, necesito que venga ya. Le necesito a él.
Te necesito Kai.

Y como por arte de magia, como si mis palabras fueran la clave secreta del enigma, la ventana se abre y aparece él. Sus ojos son vivos y brillantes, y también oscuros. Está hambriento y yo también.

Pero la diferencia está en que yo me niego a comer y por eso estoy en esta habitación de hospital. Los médicos no se lo explican. No se explican mi profunda anemia, pero yo si se la respuesta al acertijo, yo conozco el porqué y soy dueño de este. En un escondite perfecto, en mis ingles está la marca. La salida por la cual Kai muchas noches viene a mí y bebe mi sangre. Es un lugar bien discreto, rápido y placentero. Kai siempre termina pronto para mi mayor pesar.
Por unos momentos soy un saco de huesos, un muñeco con los pómulos marcados que apenas puede moverse de lo debilitado que estoy. Kai por ello es quien me vuelve a vestir y entonces tumbados en mi cama me abraza, y con voz arrastrada siempre me dice frases bonitas, frases que solo hacen que me duela más el corazón.

-Algún día de estos voy a acabar contigo, dulce Chanchan…-me susurra con voz grave. Yo le miro y frunzo las cejas. No estoy de acuerdo con él.

-No me llames dulce, no lo soy…-me quejo apartando la vista.

-Sí que lo eres, tu sangre es una de las más dulces que he probado-sonríe tenuemente, abrazándome un poco más.

-Por eso estás conmigo ¿no? Por mi sangre-sentencio decepcionado.

-No solo por eso, estoy aquí porque te quiero…-Kai no suena convincente. Su tono nunca varía. Me pregunto si esa frialdad es típica en los vampiros. La detesto, la detesto con todas mis fuerzas…

-Entonces cumple mi deseo Kai, por favor, hazlo, hazlo por favor…por favor…-me giro súbitamente, mis ojos brillan suplicantes, mis dedos descansan sobre sus carnosos labios. Kai me mira impasible y con una mano aparta mi mano de su boca.

-No quiero hacerte más daño Chanchan…

-¡Ya lo haces no besándome! Por favor Kai…por favor…por favor…-me acerco más a él, suspiro contra sus labios, cojo su rostro entre mis manos y no puedo controlarme.
Le beso con ansiedad, una y otra vez, sin descanso, pero Kai no hace nada, ni siquiera me detiene, pero tampoco corresponde a mi beso, es una tierna y tibia estatua viviente. Y entonces me enfado. Me he separado de él, me incorporo y sin mirarle le hablo. Estoy dolido.

-No me has besado…ni siquiera has movido los labios…tu no me quieres a mi…tu solo quieres mi sangre ¡y ya está!

-Chanchan…-me llama con cierta pena en la voz.

-Vete… ¡vete ya! ¡Lárgate! ¡Déjame solo!-alzo la voz lo suficiente para que Kai me haga caso. Sin mediar palabra se aleja. Yo no le miro y para cuando quiero hacerlo, él ya no está, la ventana está abierta…se ha ido.

Y todo es por mi culpa.

-No…vuelve…-y ahora es cuando me detesto más a mí mismo.

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IV

No me importa entrar sin llamar. Siempre lo hago y además puedo hacerlo. Soy policía y si lo creo oportuno lo hago y no tengo que arrepentirme de ello.
Y luego está la realidad: esto no es una casa, esto es un antro. Al lado de un bar nocturno que está bajo el suelo, su puerta parece estar siempre abierta para cualquier alma perdida. Yo aun puedo oler sangre y el agrio olor a orina. No me importa entrar, es mi deber.

Como siempre anda medio desnudo, con el cabello revuelto, con aspecto algo desnutrido, ojeras suaves…Debería tener peor aspecto con la vida que lleva…y de nuevo, descubro que me ha engañado. Su sonrisa más amplia de lo normal y su voz divertida son claros signos de que está colocado. Me ha engañado otra vez.
-Hola Kris… ¿a qué se debe el placer de tu vi…sita?-la voz de Tao está tiznada. Es sugerente pero también bromista. No es él. No es el mismo chico que una vez conocí en las calles de esta sucia y putrefacta ciudad.

-¿Ha pasado por aquí?- bramo impaciente.

-¿Quién?- actúa como alguien que nunca ha estado metido en un lío. Como si no supiera nada de este mundo.

-El puto vampiro

-Ah… ¿el que te describí? No…por aquí no ha pasado nadie a buscar nada…tan solo tu…-Tao sonríe ebrio. Sus labios brillan, están rosados e hinchados. Se los muerde continuamente. Le mantengo la mirada pero es difícil. Quiero salir de allí pero sus ojos me retienen.- ¿Sólo has venido por eso? ¿No quieres algo más…como…sangre, tal vez? Venga Kris…por los viejos tiempos…aún eres medio vampiro…-Tao se acerca peligrosamente, yo me mantengo firme, sigo sus pasos, lo miro casi sin pestañear, el no deja de sonreír-…por eso eres rastreador…por eso eres tan bueno en tu trabajo…por tu naturaleza…-sus brazos alcanzan mi cuello, sus labios están en mi oreja, lame mi lóbulo y me estrecha contra sí. Sus palabras no hacen más que cabrearme más de lo que ya estoy. Con violencia lo aparto de mí y sujetándolo de las muñecas los tiro en la cama.

-Estás grifado…me dijiste que no lo harías más…¡¡ ¿Por qué aun te metes esa mierda en el cuerpo?!!

-Porque como bien sabes la vida en la calle es muy dura…vender y venderme a otros no es fácil de sobrellevar…

-¿Venderte? No me digas que también…-no me lo puedo creer.

-A veces, la necesidad aprieta Kris…tú tienes un buen sueldo y arriesgas tu vida pero yo…yo tengo que a veces acostarme con otros cuando no puedo pagar ciertas cosas…no me digas que estás celoso…-Tao comienza a reírse con dificultad. Odio su risa, odio en la clase de ser que se ha convertido…lo odio…lo odio…pero no puedo dejar de mirarle y verme reflejado en sus dilatadas pupilas.

-Kris…parece mentira que aun…no sepas…que para mi tu eres el único…-sus piernas se alzan y se enroscan en mis caderas, Tao es una serpiente en cuyo abrazo mortal me pega más contra su excitado cuerpo y con fuerza me retiene. Tao suspira, sus ojos se posan en mis labios, el se relame, vuelve a morderse los labios…Yo me quedo quieto, como paralizado por su venenosa voz…

-Te necesito Kris…tu eres el único que puede ayudarme- su nariz roza la mía, su labios superior el mío. Su aliento es dulce, demasiado dulce.

-Si al menos te dejaras ayudar…no estarías así…si me hicieras caso…-puedo oír su corazón, late muy lento debido a las drogas…es como si estuviera sedado…no sé cómo puede tener fuerza aún en sus extremidades.

-Kris…-sus labios apresan los míos, los humedecen, sus dientes rozan mis labios y entonces algo se activa en mi. Repulsión. Suelto a Tao, me separo de él con brusquedad y que quedo sentado con la respiración entrecortada. Tao se remueve y le miro de reojo.

-Sé que te gusto Kris…y sé lo que te gustaría hacer…-Tao que está en ropa interior no tarda en bajarse lentamente los slips y quedar completamente desnudo ante mí. El recuerdo del muchacho de antes viene a mi mente y cierro los ojos. Tao se sienta y se acerca de nuevo, ahora su voz es distinta mientras sus brazos pasan por mi pecho y noto como se echa en mi hombro- Kris…no me importa si no quieres sangre…de verdad, aunque me gustaría que me mordieses jeje…-Tao pasa sus dientes tenuemente por mi cuello y yo me estremezco-…pero, si no quieres sangre lo aceptaré…lo que me importa es que tú me quieras a mi…-Tao pasa su rostro por mi cuello, se roza contra mí, me abraza cariñoso, necesitado de afecto. Yo no resisto la tentación de volver a mirarle y allí está él, mirándome con los ojos entrecerrados, esperando el momento para volver atacar.

Y lo hace. Acerca su rostro y nuestros labios vuelven a encontrarse, sus manos cogen mi cara y me acaricia. No quiero corresponderle pero no puedo…no puedo ser más fuerte en esto…
Frunzo las cejas, me falta el aire, Tao me lo roba, al igual que una vez me robó el corazón…Sigo dejándome llevar por las olas de calor a las que sus labios me someten y entonces. Mi walkie talkie suena agudo en mi bolsillo haciéndonos saltar casi de la impresión.

Me levanto rápido y contesto.

Un compañero me informa de que el sospechoso ha sido visto a las afueras, cerca de un hospital para ancianos, drogodependientes y personas con problemas alimenticios. Mientras respondo a la llamada Tao se empieza a vestir distraído pero atento a mí. Una vez termino le miro sin comprender. Me está siguiendo.

-¿Qué haces?

-Voy contigo…necesito salir de aquí…sino me asfixiaré…por favor…me quedaré en el coche…de verdad…-Tao suplicó ya no sonriente. Estaba desesperado. Era un niño pequeño agarrado a mi brazo. Lo miré unos segundos y no dije nada. Avancé alejándome de él y sentí que me seguía. Muy bien, si de verdad quieres que te ayude deberás primero seguir mi ritmo.
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V

Una nueva habitación, pero nada ha cambiado. Aunque no vea la sangre aun siento en mi cuello el aliento de aquel hombre. Aun siento el miedo y los disparos en mi cabeza. Aun sigo desnudo envuelto en sábanas. Estoy esperando ayuda, ayuda que tarda en llegar. Quiero que vuelva ese policía pero en su lugar llega otro, otro que parece nuevo en esto. Su mirada intranquila, sus pasos dudosos, su voz a ratos apagada. Parece estar tan asustado como yo.
-Hola…me han dicho que necesitas ayuda…yo…estoy aquí para eso, dime ¿Su nombre es Lay verdad? ¿Cómo se encuentra?
Le miro y veo que tras sus ojos hay cierta confusión, cierto nerviosismo, sabe más de lo que aparenta y esa información le incomoda. No le respondo, prefiero hacer yo las preguntas, creo que tengo derecho a hacerlas.
-Ese hombre…al que dispararon, ¿quién es? ¿Por qué…?-no comprendo nada aún, y espero que mis vidriosos ojos siembren buenos resultados.
-eh…no sé si debo trasmitirle esa información…por su bien tan solo debe saber que ese hombre es un asesino y que en estos momentos estamos a punto de capturarlo…
-Su compañero le disparo dos veces y luego huyó por la ventana…vivo… ¿qué clase de ser humano puede hacer eso? Dígame…doctor…Chen- acabo de leer su identificación. El nombrado palidece visiblemente. Parece ser una persona fácil de impresionar. Cada vez me siento más seguro y con más control en la situación. Me giro hacia a él atento a sus palabras.
-No es humano…-balbucea con dificultad- es un vampiro…y estuvo a punto de…-parece que ni el mismo psicólogo es capaz de afirmarlo. El es solo un novato y ha caído presa de mis ojos. Le incomodo, le incomodo muchísimo y eso me gusta. Bajo la mirada y miro sus pantalones.
-¿Quiere ayudarme verdad?-le pregunto acercándome a él, Chen me mira con ojos sorprendidos, lee mis intenciones pero es una presa acorralada. Nuestros rostros están muy cercanos, Chen no deja de mirarme y yo cierro los ojos y acabo con toda distancia entre nuestros labios. Le beso lentamente, al principio el roce es seco, silencioso pero luego se vuelve húmedo, fácil, sonoro y placentero. Chen se echa un poco hacia atrás pero sujeto su rostro, mis piernas han bajado de la cama y ahora estoy frente a él y me separo para mirarle.
-Esto…no…no…por favor…-Chen mira hacia la puerta de la habitación que está cerrada. Cree que tiene posibilidades de huir pero no puede. Sé que dentro de poco ni siquiera querrá hacerlo.
-Necesito ayuda…usted sabe porque estoy aquí…sabe quién soy y que lo que hago no lo hago por dinero…lo hago por necesidad…ayúdeme pues…-Vuelvo a besarle y los dedos de mi mano derecha rozan con las yemas su cuello y bajan por sus clavículas y la abertura de su blusa. Le quito la chaqueta. Chen ya no se resiste, sus labios se mueven lentos. Suspira como yo, su excitación crece cuando le toco allí abajo.
Sí, ya no hay vuelta atrás. Bajo mi rostro y mi boca llega hasta sus calzoncillos. Chen jadea desesperado. Se mueve tensionándose y relajando el cuerpo aleatoriamente. Yo chupo ávido, deleitoso, con prisas, no puedo esperar más y tras un placentero momento para ambos finalmente vuelvo a formular la pregunta. Despego mis labios y lo miro aun con su sexo entre mis manos.
-¿Vas a ayudarme?-mis ojos son puro deseo y los de él, entrecerrados están cegados por el placer y asiente vencido por mi enorme sugestión.
Me levanto y juntos en la cama volvemos a besarnos un par de veces, sigo desnudándole. Me deshago de su blusa, de su pantalón y de sus calzoncillos. Lo excito un poco más y entonces le doy la espalda tomando mi posición favorita. Chen indeciso no sabe qué hacer, me mira y quiere decir algo pero está demasiado nervioso y excitado. Yo me incorporo y cojo sus manos que llevo a mis caderas y echándonos de nuevo en la cama, finalmente termino de guiarle. Gimo de doloroso placer, ha entrado perfectamente y es mucho mejor de lo que pensaba…mucho mejor que mi anterior juguete…
Jadeo desenfrenado mientras Chen gime a cada nueva entrada. Cierro los ojos e imagino que Chen también los tiene cerrados, seguro que sí.
Nos abandonamos a empujarnos, a movernos compulsivos. Me muerdo el labio inferior, Chen aprieta sus dedos en los huesos de mi cadera, cada vez se clava más dentro de mí y eso me lleva al límite.
Y a él también.
Gimoteo al alcanzar el clímax y Chen tiembla agitado. Mi posición a cuatro patas poco a poco se desvanece conforme mi cuerpo se desliga del de Chen y caigo desfallecido. Chen entre resuellos se tumba boca arriba a mi lado aun sudoroso.
Lo miro y me parece bello…me parece un ángel que ha bajado para salvarme…para calmar mis ansias y devolverme la paz que tanto tiempo llevo ansiando…pero sé que mis pensamientos son una bonita farsa y que dentro de unas horas o quizás mañana…nada de lo ocurrido signifique nada para ambos.
Yo seguiré viviendo una vida descontrolada y él…yo no sé qué estará haciendo él.
Pero me gustaría saberlo.
—————————

VI

Avanzo asustado, temeroso de nunca más volver a verle y entonces una negra figura desde lo lejos avanza y de un salto llega a mi ventana. No es él…es otro…
Otro vampiro…y tiempo petrificado. Con mis ojos salidos de sus órbitas veo a un hombre con la cabeza abierta y el pecho sangrante. La habitación que era blanca ahora es regada por sus mojados y sucios pasos. Avanza hacia a mí y yo empiezo a retroceder. Sus colmillos son rojos, su cara está llena de sangre, sus ojos, todo…
Va a matarme y antes de que pueda huir salta pero cuando caigo al suelo, ningún peso me aplasta, ningún colmillo atraviesa rabioso mi carne. Con los brazos tapando mi cara, abro los ojos y para mi sorpresa descubro que Kai ha vuelto, ha sujetado al vampiro y tras romperle el cuello lo ha tirado a un lado como si se tratara de basura. Sus manos están llenas de sangre pero no se da cuenta, lo único que sus ojos ven son…
A mí.
Intento levantarme entonces y no puedo, Kai no tarda en llegar y ayudarme asiéndome por las axilas. Mis ojos ahora se fijan en el gran charco que se abre bajo el cuerpo inmóvil del asqueroso vampiro. Kai se ríe echando aire y yo le miro confundido.
-Menos mal que no te hago caso a menudo…-sus ojos se entrecierran tiernos y sus labios se aproximan a los míos.
Cierro los ojos y suspiro. Correspondo su beso, alzo los brazos y lo abrazo desde el cuello. Kai me besa apasionado y sus manos manchan mis mejillas. Hundo mis dedos en su pelo, lo acaricio extasiado por la deliciosa maravilla que son sus besos. Pero aquello es detenido. Kai abre los ojos alerta y se separa con la mirada fija en la puerta.
Fuertes pasos se acercan y me giro asustado. La puerta se abre de par en par y aparecen dos hombres jóvenes. Uno tiene una pistola y ahora apunta a Kai. Me interpongo. Una amplia distancia nos separa desde la puerta hasta mi cama y el espacio con la ventana. Jadeo temeroso, mis ojos lloran.
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VII

Está muerto, es obvio pero…hay otro más. No esperaba encontrar otro más, y nada más entrar en el hospital se me hizo evidente que un vampiro más deambulaba por allí a menudo. Su olor se desvanecía, era muy débil, era listo, sabía camuflarlo pero a mi nada ni nadie se me escapa. Y por fin la persecución ha terminado…pero…con los brazos completamente tensionados y el dedo en el gatillo, algo me hace dudar en cumplir mi misión.
Son sus ojos…no solo los del enfermo, sino también los del vampiro…estos me hablan…puedo escuchar que me habla en pensamientos. Solo podemos hacerlo aquellos que somos monstruos…
-Dispara…hazlo…-me pide con voz profunda. Pero mi pulso tiembla, mi dedo no se mueve, el enfermo me grita, Tao también lo hace.
-¡¡¡No le dispares…me ha salvado…él le ha matado…le ha matado!!!
-Kris…no dispares…a quien buscabas lo has encontrado…ya ha acabado…vamos…suelta el arma…
-Dispárame…no soy bueno, y aunque le quiero demasiado…seguramente mataré a este chico algún día…-el vampiro tiene sus ojos fijos en mi, roza su mejilla con la del enfermo, lo mira con ojos entrecerrados y su voz se mezcla junto a los gritos.

Mis pensamientos se enturbian, mi corazón se acelera…
-Por favor…-suspira entre lágrimas el joven de pelo rizado. Tao a mi lado acaricia mi brazo y su mano llega hasta la mía…
-Vamos…baja el arma…ya ha terminado…ya…Kris…-La voz de Tao es la que se escucha por encima de las demás, la única que tiene la última palabra…sus dedos bajan mis manos que finalmente sueltan la pistola. Mientras la pistola suena pesada al caer, el vampiro sonríe suavemente, sin maldad, tan solo con un pequeño brillo de felicidad. Yo me arrodillo cansado.
Estoy superado, ya no puedo más con todo esto…miro una última vez al vampiro que retrocediendo ha llegado a la ventana y este me despide con una última mirada. Se deja caer en la oscuridad de la noche.

Y su voz aun hace eco aún en mi cabeza con sus últimas palabras:
-Suerte con tu chico…
—————————————————–

VIII

Con la respiración sosegada Sehun y yo reposamos tranquilos en la cama…El parece estar contento, parece inofensivo…Llevamos varias semanas pasando las noches juntos. Aún no ha ocurrido nada, Sehun no parece tener ganas de hacer nada especial, tan solo me rodea con un brazo y mira el cielo desde la azotea en la que estamos tumbados sobre un viejo colchón cubierto por una toalla.

-Sehun…
-¿Si Lulu?- me llama así desde que tenemos más confianza, a mi me gusta pero me hace sentirme pequeño.

-Esto… ¿por qué no me has mordido todavía?
-Porque no quiero estropear algo tan bonito como tu… –me sonríe mirándome con ternura. Yo no lo entiendo. Me hace sentirme como un osito de peluche.
-pues a mí me gustaría que me mordieras alguna vez…me gustaría saber que se siente- protesto levantándome y mirándolo a los ojos. Sehun se ríe y me besa fugaz.
-Tengo hambre, voy a beber…
-¡no!-alzo la voz y subiéndome en su regazo atrapo sus labios y comienzo a besarlo sin desmedida. Sehun suspira sorprendido. Yo comienzo a friccionar mi cuerpo contra el suyo, a besarlo apasionadamente. Sehun habla con dificultad mientras me besa:
-Lu…lu…esto…no…está bien…puedo…no puedo hacerlo si antes no…Nnngh…Nnngh…ah…-no me importa lo que me diga, mis manos están en su pantalón y sobre mis rodillas me sitúo para hacer aquello que antes no estaba preparado. Me siento sobre Sehun y este gime sobrecogido.
Yo también suspiro placentero, me muevo en un delicioso compás que yo mismo marco. Abrazo a Sehun, llevo su rostro a mi cuello, solo soy capaz de jadear pero él sabe qué es lo que quiero…Noto su boca abrirse, su humedad envolver mi piel, sus dientes están cerca, me muevo más rápido, Sehun rodea mi cintura deseoso pero no me muerde…lame mi piel y finalmente besa mi cuello. Saca la cabeza de mi abrazo desesperado, me mira a corta distancia y sonríe victorioso:
-No voy a morderte…ugh…Lulu…no…no me convencerás…lo siento…-me besa anhelante y yo gimoteo excitado cuando noto que sus manos agarran mis glúteos y ahora el marca también el ritmo, se balancea contra mí, mis piernas se resbalan y vuelven a su sitio.
No lo entiendo, sencillamente no entiendo porqué no lo hace…pero…supongo que así es el amor.
———————-

IX

He roto con todas mis costumbres. He roto con todo. Soy un topo escondido en su agujero. Con las persianas bajadas y el teléfono desconectado me muevo por la casa asustado. Aunque es de día de vez en cuando me atacan mis neuras y temo que me aparezca otra vez un ser de esos…

Quizás lo desee incluso, porque así se que Chen seguramente aparecería pero…
No va a ocurrir, ha pasado el tiempo y nada. Tampoco he permitido que pasara nada, me fui sin mediar palabra y he desaparecido. No he vuelto a quedar con nadie y ni siquiera me he tocado a mí mismo… ¿me habré curado?
Lo dudo. Otras veces me ha pasado y he perdido la fe en mí mismo…seguramente en breve estaré haciéndome pajas y cuando conecte el teléfono muchas chicas me habrán dejado mensajes…

Deambulando por mi cocina me niego a esa posibilidad…

No quiero no quiero volver a esa vida… no quiero…no…

Ding dong.

El timbre de la puerta ha sonado…alguien ha llamado a mi puerta.

Tiemblo.

Con paso indeciso avanzo y miro a ver quién es y para mi sorpresa lo reconozco. Es el doctor…

Tras peinarme un poco abro la puerta y nervioso asomo la cabeza. Nuestras miradas se encuentran. De nuevo la misma incomodidad. Sin embargo para mí ahora es bien grata.
-Eh…perdona que…me presente aquí pero…tu teléfono está…desconectado y…me quedé bastante preocupado… no sé… ¿puedo pasar?

-Sí, claro…pasa…-Me hago a un lado y Chen entra mirando a su alrededor la discreta decoración de mi casa: posters de hombres desnudos, pornografía en la mesa, una copia de estatua egipcia sufriendo una erección…

La situación es cómica. Me muerdo los labios para no reírme y mientras Chen mira a su alrededor paso a su lado y vuelvo a entrar en la cocina abierta.

-Eh… yo solo he venido para ver…como estas…y…por si necesitabas más ayuda…eh…-sus ojos de repente se abren mucho y me mira preocupado.

-Pffff- no puedo evitar reírme. Chen está muy gracioso cuando se asusta.
-¡¡¡No me refiero a ese tipo de ayuda, me refiero a si necesitas hablar y si…!!!-rápidamente quiere arreglarlo.

-Ya…tranquilo…te entendí…no te preocupes…-me giro aun riéndome por lo bajo y veo que la tetera ya está lista.- ¿Quieres tomarte una taza de té?-le ofrezco sintiendo una extraña felicidad recorrerme el cuerpo. Chen muy sonrojado aún toma aire.

-Si por favor…

-Tome doctor…

-Chen…llámame Chen por favor… doctor es mi padre…

-de acuerdo-sonrío divertido. Nos hemos sentado, bebemos poco a poco. El té está muy caliente. La situación cada vez se hace más incómoda en medio de ese silencio, rodeados de tantos cuerpos desnudos.

Chen me mira agitado.

-¿Estás mejor de…lo tuyo?

-Si…creo que sí, no he vuelto a salir por la noche y…ahora hago una vida más normal…quizás demasiado enclaustrado pero…creo que me hacía falta…aunque…

-¿Aunque qué?

-Aunque llevo semanas sin…eso…también…

La incomodidad acaba de alcanzar el 100%. Sonrío mirando mi taza de té. Miro a Chen y veo que sigue sonrojado. Quizás ahora más. Me gusta así, está más guapo aún…

-Doc.…Chen…aún no te he dado las gracias por lo que hiciste…

-¿Q-q-qué hice?-Me mira como me acerco. Mira mis labios, mira mi mano soltar el té.
-Me salvaste…

-No, yo no…mmmm…-Chen cierra los ojos cuando le beso. El sonido de su taza también choca en la mesa suavemente. Mis manos acarician su rostro y no tardan en apoyarse en sus muslos. Chen con cuidado alza las manos y palpa mi espalda.
Suspiro aliviado. Por fin encontré una salida, por fin le encontré…

———————-

x

No esperaba volver a despertar y que él estuviera a mi lado. Ya creía haberlo dado todo por perdido…pero me equivoqué.

Tao duerme placidamente. Parece estar descansando bien. Yo lo miro ensimismado y con un dedo acaricio su mejilla, su barbilla, la forma de sus labios…

Tao no se percata de nada, duerme profundamente. Me gusta.

Me incorporo y miro a mi alrededor. Estamos en mi casa, menos mal…Tao quería que fuéramos a la suya…está loco…está rematadamente loco pero…aun así le quiero.

Vuelvo a mirarle.

Aunque he tenido ganas de rendirme, aun no lo he hecho…y Tao tampoco parece haberse rendido…

Aún queda mucho por hacer…una larga batalla que librar…

Yo ya no trabajo. Me he tomado unas vacaciones aunque mis superiores no quisieran. Tanto Tao como yo las necesitamos y si pudiera…

Si pudiera me largaria de esta ciudad…

Tao se mueve, se estira dentro de las arrugadas sábanas y disfruto viendo su blanca espalda. Abre los ojos y me mira adormilado.

-Hola…

-Hola…-sonrío timido y aparto la vista. Miro hacia otra parte reprimiendo una estúpida sonrisa. Tao desperezandose aun se gatea hasta mi y deja caer su cabeza en mi regazo, jusot donde está…

Sus brazos me rodean y cierra los ojos.

-Mmmm- casi ronronea como un gato. Empiezo a acariciarle el pelo, a peinarlo y entonces noto que su boca está mordiendo la tela, que busca lo que está debajo de ella. Y lo encuentra. Doy un respingo.

-¡Tao! ¿Qué haces?

-Jeje…¿no te gusta?-sonrió travieso. Que haga esas cosas me hace la cara arder de vergüenza.

 

-Sí pero…es…bah déjalo…-agacho el rostro y miro hacia la ventana pensativo. Callado de nuevo. Tao se incorpora un poco y se sienta a mi lado, busca mi rostro y yo lo muevo para no mirarle. Tao se ríe, le gusta jugar y entonces su manos me fuerzan a mirarle y sus labios me atrapan.

 

Nos besamos durante un rato, a veces lento, suavemente, y al final más rápido y hondamente. Me separo de Tao unos segundos.

 

-Dime que esta vez es de verdad…que vas a luchar por ponerte bien de verdad…

 

Tao sonría de esa forma que solo hace él cuando miente. Le miro serio, casi dolido.  Tao me imita y bajo la mirada cansado.

 

-hey…tranquilo…ya es un paso que esté aqui contigo ¿no?

 

Le miro y decido preguntárselo:

 

-Tao…si yo me fuera de aquí ¿vendrías conmigo?- su mirada es de sorpresa y luego triste.

 

-Kris…sabes que no puedo salir de aquí…

 

-Sí que puedes…yo estoy aquí…y quiero irme…nada nos atamos…solo nosotros decidimos donde estar…

 

Tao me mira no muy convencido de mis palabras y simplemente me abraza. Y yo le correspondo.

 

Si, es una batalla larga la que nos espera…pero…

 

Al menos estamos juntos en ello.

—————————————–

XI

Es la hora de comer. La fatidica hora de suplicio. Miro el plato lleno de verduras y luego miro la manzana y el vaso de agua. Mi cara debe ser la de un completo disgusto y es que estoy harto de esto pero…peor es lo que viene después…

Si no como, la comida entrará de otra forma que es bien dolorosa…me tendrán que sedar, dormirme y mientras por tubos meterme la comida…

Malditos torturadores de médicos…¿qué más les da que no coma?

¡Dejádme en paz!

 

Estoy solo en la mesa y tengo ganas de tirar todo lo que hay sobre ella pero me contengo. De repente noto movimiento, un cuerpo enfundado en un traje de enfermero viene hacia a mi. Oh no…primer aviso…

 

Me agacho con los codos apoyados y miro concentrado la comida, como si la oliese, escondo mi mirada bajo mis manos sujetas en mi frente. No quiero mirarle pero algo en él me llama la atención y son sus manos. Sus dedos repiquetean encima de la superficie. Esas manos las conozco perfectamente, muchas noches las he devorado con los ojos.

 

Alzo la mirada y veo a Kai que me mira con los ojos achicados por una tenue sonrisa.

 

-Kai…-susurro sorprendido, comienzo a sonreír pero entonces Kai me chista.

 

-Tienes que comer así que come…quiero que estes fuerte para lo que luego te tengo preparado…- me ordena pacífico. Yo le miro contrariado pero la sonrisa de Kai no desaparece en sus labios y alzado las cejas mira mi plato. Mueve la barbilla señalándomelo.

 

Vuelvo a enfrentarme a mis peores adversarios…

 

Las judías verdes con su aliados el tomate y el huevo…es una ensalada…está frío y siento cierto asco pero…Kai ha venido a apoyarme, quiere que coma…quiere que esté fuerte para él…me va a dar una sorpresa y estoy que salto de la felicidad.

Respiro hondo e inco el tenedor y me meto en la boca un montón de todo.

 

Kai se ríe mostrando sus bonita sonrisa. Yo parezco un hamster comiendo a dos carrillos pero…no me importa…

 

Aun siendo la persona más imperfecta del mundo quiero a alguien que dentro de sus defectos es la persona más bella del mundo para mi…

 

Así es el amor. Imperfecto pero bello al mismo tiempo.

 
 

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6 responses to ““IM-PERFECTION”, 4ª historia del Cuaderno Rojo

  1. Nathaly Carvajal Henriquez

    18/08/2012 at 00:05

    Aaaaaaaaww!!!! Que bellooo… y que… fuerte a la vez😄 ejejje, sinceramente me encanto este fic!!! Me encanta cuado los fics se tratan de vampiros!! jojoj y esta vez lo vampiros son ellos!! los de exo!! kyaaa!!!

    es qe imaginarmelos como vampiros !!! kyaa! me vuelve loca😄 jajajaja

    Pobresito todo lo que tuvieron que sufrir… Chanchan con anorexia, Tao prostituyendose y drogandose…. y Lay adicto al sexo con desconocidos…

    Que bueno que pudieron o intentaron salir de ahi!

    Espero que este fic siga!!

    Y sí, estoy completamente de acuerdo… “el amor es imperfecto pero bello al mismo tiempo”

    Bueno… me voy! gomen por no comentarte más” pero es qe estoy corta de tiempo ^^

    Cuidate,

    Besiitooos!!!

     
    • Sensei

      18/08/2012 at 00:47

      Ays my dear!! hola hola caracola ^^ que alegria!! un coment!! nose, pero viendo tantos coments a pescaito a veces me siento algo solitaria XDD pero tranquila, no te echo nada en cara ehh! es simple comentario n_n pero por eso! estoy muy contenta de que te haya gustado porque tenía mis dudas de que este tipo de historia gustara al ser a ratos tan oscura o perversa. Pero bueno, me mantuve en unos niveles normales y tmpoko me pase ^^ fiuuuh! xd respiro tranquila. Y si se viven momentos muy diversos, y al final pues bueno, hay cosas que quedan mas abiertas pero así es a vida, nunca sabes que te va a tocar o si las cosas mejoraran, se quedarán igual o iran a peor u.u”’ Pero bueno, la verdad es que esta conclusión sobre el amor personalmente a mi me ha costado muchas lágrimas pero es a la mejor que puedo llegar. Tienes que amar finalmente los defectos del otro para que una relación funcione, hay que respetar y ayudarse mutuamente a ser mejores personas. ^^

      Sensei en modo filosofo: ON! xd

      De verdad me alegra mucho saber de ti y que te gustara! Espero leerte pronto!
      Muchos besitos!🙂

       
  2. Pescaíto

    15/10/2012 at 08:58

    Este fanfic ha sido una extraña mezcla de “what the fuck”, “holy shit” y escupitajos de sorpresa.

    Si querías confundirme con esta historia, lo has conseguido sin duda. No sé si era tu intención, pero lo he sentido todo como una especie de remolino, como si a pesar de estar leyendo no estuviera leyendo, como si… No sé explicarlo. Es una especie de mezcla entre fascinación y confusión.

    Aunque las historias de vampiros no son mis favoritas (me gustan mucho, pero tampoco es que muera por ellas) me ha encantado el modo de plantearla que has tenido. No sé si lo sabes, pero me encantan las historias en las que se da por sentada parte de la trama, en las que parece que en lugar de empezar una historia desde el principio has abierto el libro por la mitad y no sabes exactamente cómo empieza, en las que eres tú mismo el que tiene que ir averiguando cosas a medida que la lectura avanza. Eso no te lo he visto hacer mucho (por no decir que no te lo había visto hacer nunca xD) y la verdad es que ha sido una muy grata sorpresa.

    Aunque ha habido algún que otro “what the fuck” (todas las historias lo tienen dependiendo del lector) tu imaginación siempre me sorprende. Me gustaría poder hacer algo parecido algún día. La trama ha sido buena, con ese toque de confusión y misterio, de no saber exactamente de qué se está hablando en todo momento, quién habla, dónde se desarrolla la escena, de tener que hacer trabajar más a la imaginación.

    Muy bueno, sinceramente. Espero poder pasar pronto a la siguiente página del Cuaderno :3

    PD: me encantó la frase de Chen: “¿Cómo estás de lo tuyo?”. Sonó a abuelete total xDDD

     
    • Sensei

      15/10/2012 at 13:39

      Ha sido leer tu coment y no he podido evitar ponerme a leerlo de nuevo! iiiii es cierto que es un fanfic raro en mi, pero sinceramente me encantó, fue todo muy natural y claro, como lo escribi en un dia creo y con prisas asi esta lleno de gazapos por doquier xDD Pero bueno, al menos se entiende un poquito. La verdad es que empecé a escribir Imperfection 2 donde continuo con las historias de estas parejas tan atipicas y cuyas vidas estan unidas de una forma u otra :3

      Me alegra que te gustase y que te pareciera renovado en mi estilo de escritura. Y si esa frase de Chen es muy a lo doctor, pero nose su papel es muy de ayy tengo verguenza y miedo por todo y a todo xd y nose…la verdad que les di a todos personajes muy atipicos que seguramente no coinciden nada con algo tomado de la realidd pero, simplemente por su fisico cree unos personajes, y la verdad es que me gusta ese juego de psicologia, de dudas y luchas interiores🙂

      Gracias por comentar! espero pronto saber tu opinion en mas fics y espero poder traer pronto actualizaciones del cuaderno rojo! n_n

       
  3. Camilix Antonell's

    08/07/2013 at 20:24

    omg que esta super bueno me encanta mucho el juego psicologico que hay aqui jeje ^^ bye bye un beshote enorme jeje ^^

     

¡Dinos qué te ha parecido!

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